Con todo yo te adoraré
noviembre 25th, 2011 § Dejar un comentario

Como cristianos constantemente tenemos que crecer y el crecimiento es una batalla constante contra la rutina y la religiosidad, que lo único que provocan es estancarnos en nuestras vidas. Lo curioso es que Dios sabe perfectamente como encargarse de esto, es tan sabio que permite diferentes situaciones en nuestras vidas que nos llevan a movernos y a salir de nuestro sitio de comodidad.
Toda crisis lleva a la manifestación de algo, en medio de ellas se manifiesta lo que hay en nuestros corazones, nuestras fortalezas y también nuestras mas grandes debilidades, es ahí en los momentos difíciles cuando debemos aprender a adorar a Dios como nunca antes lo habíamos hecho. Es muy cómodo adorar a Dios en medio de la bendición, pero no es lo mismo hacerlo cuando atravesamos las crisis, cuando a nuestro alrededor todo parece derrumbarse y no vemos la salida, ni las puertas que se abren.
El deseo de Dios es poder entonces elevarnos a un nuevo nivel de adoración, antes quizás aprendiste a agradecerle a Dios por lo bueno que era contigo, pero ahora debes aprender a agradecer por las dificultades, alegrarte en medio de la escasez, levantar las manos en señal de que te rindes a él cuando no logras ver una respuesta en el presente.
El profeta Habacuc escribió en el capítulo 3 del libro que lleva su mismo nombre:
17 Aunque la higuera no florezca,
Ni en las vides haya frutos,
Aunque falte el producto del olivo,
Y los labrados no den mantenimiento,
Y las ovejas sean quitadas de la majada,
Y no haya vacas en los corrales;
18 Con todo, yo me alegraré en Jehová,
Y me gozaré en el Dios de mi salvación.
¡Esta si que es una gran declaración! En medio de la escasez más grande declara que adoras a Dios, dale gracias porque es esa la oportunidad que tienes de demostrar que le amas, que sigues creyendo en un Dios fiel que no tarda en responder.
Es tiempo de declarar que tenemos un Dios grande y que es posible adorarlo y permanecer pegado a Él en medio de las crisis más grandes de tu vida.
Inténtalo, porque es lo que te llevará a conocer realmente a Dios y como Job al final de todas sus pruebas también podrás decir “De oídas había oído hablar de ti, pero ahora te veo con mis propios ojos” (Job 42:5 NVI)
Escrito por Jonah Villagrán.
El tiempo de una Generación Profética
noviembre 16th, 2011 § Dejar un comentario

Una generación que decide cambiar la historia de sus vidas y con ello cambiar la historia de una generación completa. Esto no será fácil, muchos quedarán en el camino y solo serán un recuerdo en los demás, otros solo estarán ahí, pero no afectarán a nadie ni a ellos mismos. Pero habrá unos pocos que se diferenciarán de todos los demás, éstos no dudarán en seguir, aunque pierdan batalla tras batalla se volverán a levantar porque saben hacia donde van, saben de dónde vienen y saben muy bien con quien están.
Estos pocos conocen sus límites, porque han llegado hasta ellos y otros están por llegar. Miran al pasado con la increíble tentación de volver a allí, pero su presente los motiva a continuar, porque saben el porqué de su vida, saben que están en este mundo no solo para pasar y recorrerlo, ellos tienen la certeza y creen que están es este lugar para ser diferentes, para ser ejemplo en todo ámbito. Esta generación está para impactar, luchar, creer, vencer y ganar.
Tienen algo a su favor, algo con lo que no muchos cuentan y que cuando se da es complicado mantenerlo porque implica sacrificio, paciencia, entrega y amor; se tienen a ellos, cuentan con sus hermanos, no de sangre, pero sí de corazón, los que son apoyo en los momentos de cansancio, de aflicción, de rabia, de tragedia y que también se gozan en la felicidad y en el triunfo.
Lo más importante de éstos, es que no están solos, tienen con ellos a uno que jamás ha perdido una pelea, uno que camina sin miedo, con la frente en alto, uno que es capaz de todo por los que ama, el cual pelea codo a codo con esta generación y nunca la dejará, porque ha hecho un pacto con su propia sangre declarando la victoria para aquellos que lo siguen, y es esa misma sangre que se ha impregnado en cada uno de esta generación, en cada parte de su cuerpo, en cada parte de su mente, alma y corazón entregándoles uno de los sentimientos más fuertes que solo pueden llevar los valientes, ese sentimiento que hizo un antes y un después en la historia del Universo, es ese sentimiento de Pasión que estremecerá a esta generación trayendo el Reino de los Cielos a la Tierra.
Escrito por María José Martínez.
La generación de Ana
octubre 20th, 2011 § Dejar un comentario

Muchas veces nos vemos envueltos dentro de circunstancias que no son las mejores, nos preguntamos hasta cuándo durarán y muchas veces cuestionamos las razones de porqué estamos así. Hay muchas ocasiones en las que llegamos a sentir que Dios se ha olvidado de nosotros.
Este era el caso de Ana quien fue una de las dos esposas de un hombre llamado Elcaná (si, la biblia está llena de nombres raros), la historia relata que ésta era una mujer que no podía tener hijos, esto hacía que Penina (la otra esposa de Elcaná) se burlara de ella por su condición cada vez que tenía la oportunidad de hacerlo, incluso cuando una vez al año toda la familia (el esposo, Penina y su manada de hijos y Ana, la sin hijos) subían al lugar en donde se adoraba a Dios. La molestaba tanto que Ana se entristecía hasta llegar al punto de no querer comer.
[break] Es algo así como una telenovela actual, pero hace unas decenas de siglos atrás, seguramente Elcaná se llamaría “Juan Alberto”, Ana se llamaría “María Mercedes” y Penina algo así como “Soraya Montenegro” porque definitivamente nadie que sea malo puede llevar el nombre de Penina, arruinaría el personaje.
Volvamos a nuestra historia. La biblia dice que llegó el día en que nuestra Ana estaba tan triste y afligida que subió al templo y oró a Dios diciendo:
«Señor Todopoderoso, si te dignas mirar la desdicha de esta sierva tuya y, si en vez de olvidarme, te acuerdas de mí y me concedes un hijo varón, yo te lo entregaré para toda su vida, y nunca se le cortará el cabello.» (1 Samuel 1:11)
Hay varias preguntas que surgen al leer la oración de Ana. Primero: ¿Dios nos olvida?
En realidad Dios jamás nos olvida , ni nos deja, ni menos aún nos abandona, el salmo 27:10 dice: “Aunque mi padre y mi madre me abandonen, Tú me acogerás”. Sin embargo nuestra protagonista creía lo contrario y vivió todos esos años pensando que era una desdichada, una poca cosa, le hicieron creer que era indigna y que estaba bajo el nivel de todas las demás personas. He visto a muchos que se sienten de la misma manera y estoy seguro que tu también los conoces; o incluso nosotros en nuestro peores momentos llegamos a pensar de esta forma. Pero hay algo que llama mucho la atención y es que Ana se cansó de ser la desdichada y habló con su creador, con el dueño de todas las cosas pidiéndole un hijo.
¡Adivina qué! Cuenta la historia que Dios respondió su oración y un año después dió a luz un hijo varón que llamó Samuel, lo que significa algo así como “al Señor se lo pedí”. Pero la historia aun no termina, pasaron algunos años y Ana cumplió la promesa que le había hecho a Dios y llevó su hijo al templo para entregarlo y para que sirva al Señor.
¿Pero como? ¿Quería o no quería un niño? ¿Por qué se deshace de él ahora?
Sabes qué, puede sonar contradictorio, pero Ana cuando le pidió ese hijo a Dios no lo hizo como cuando alguien pide cualquier cosa. Ana en otras palabra dijo: “Señor permite que yo de a luz un hijo para tu gloria”. Esto es impresionante porque a pesar de haber recibido burlas, a pesar de haber pasado años siendo una estéril, quizás muchas veces vio a otras mujeres como acariciaban a sus hijos, vio como los enseñaban y cuidaban y por años tuvo un sueño en su corazón, soportó las burlas y el desprecio de la gente, pero llegó el momento en el que se dio cuenta que los sueños si no son para la gloria de Dios no son grandes sueños, se dio cuenta que lo que ella había vivido no era nada comparado con los planes que Dios tenía para su vida y su familia. ¿Y sabes que hizo? Dejó que lo más importante en su vida no sea ella, o el recuperar la dignidad, o sus problemas, ni tampoco su sueño, sino Dios mismo, y lo puso a Él en el primer lugar de su corazón.
Pasaron los años y Samuel se convirtió en uno de los más grandes profetas de la historia, un hombre justo que guió al pueblo de Israel en los momentos más difíciles, un hombre que marcó a su generación. La historia además cuenta que Dios bendijo a Ana y tuvo tres hijos y dos hijas más los cuales disfrutó, crió y enseñó.
¿Quieres ser bendecido?
Entonces pon a Dios en el primer lugar de tu corazón, que cada uno de esos sueños que hay en tu corazón sean para la gloria de Dios, desarrolla una vida de oración en donde lo mejor de tu vida se lo entregues a Él. Quizás has tenido una vida difícil, te han herido, o has sentido que Dios se ha olvidado de ti, pero deja a un lado tus imposibilidades y confía una vez más en el que todo lo puede!!
Seamos esa generación que clama a Dios, por algo nuevo, que no solamente busca cosas buenas de Él, sino que desea agradar y bendecir al dador de esas cosas buenas. Dios todo lo tiene, y todo lo puede en tu vida.
¿Cómo comenzó todo?
Fácil, todo comienza con una oración!! Manos a la obra!!
Palabra compartida por Pr. Andrés Ovando; Escrito y desarrollado por Jonah Villagrán.
Lo mejor de la “Noche del Corazón”
octubre 10th, 2011 § Dejar un comentario
Octubre comenzó de la mejor forma en Red GP, el primer sábado del mes vivimos una jornada especial en donde aprendimos algunas cosas muy importantes acerca de nuestra “vida sentimental”, el papel que juegan los sentimientos, las relaciones y la sexualidad en nuestra vida como jóvenes. Contamos con la presencia de Javier Barría, el expositor que nos enseñó algunos principios importantísimos a la hora de hablar de este tema.
Una noche distinta que contó con “El Diario de Nicole”, un estreno del equipo de Teatro GP en el que conocimos la vida de tres invitados muy especiales y que reflejaron e hicieron reír a muchos de los asistentes dejándonos la enseñanza de que con el corazón no se juega, y que debemos cuidarnos, guardarnos y respetarnos.
“La Noche del Corazón” nos marcó a cada uno de manera especial. Y nos enseñó que la mejor manera de tener éxito en la vida es guiarnos por la palabra de Dios aun cuando todos a nuestro alrededor deciden hacer lo que no es correcto. Tuvimos la oportunidad de dejar nuestro corazón en las manos de Dios y decidir confiar en Él cada una de nuestras inquietudes.
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Dios es mas grande que tu problema
agosto 29th, 2011 § Dejar un comentario

Muchas Veces nos enfrentamos a situaciones adversas y difíciles que nos marcan profundamente en nuestro ser, llegamos a creer que todo está perdido y hemos sido derrotados por aquel problema, ese problema que quizás, la mayor parte del tiempo nos hace sentir débiles, quebrantados , ahogados y desesperados; que nos hace pensar que ya nada podemos hacer al respecto. Hay ocasiones en las que es tan difícil pensar positivamente que cada día que pasa nos consume y nos aqueja “ese problema”.
Si bien es cierto, vivimos en tiempos duros, pero la mayor parte del tiempo creemos que nunca nos pasará algo malo, pero cuando llega el momento difícil comienzan nuestras dudas: ¿Por qué a mí?, ¿En qué he fallado? O ¿ Qué he hecho de mal para merecer esto?, y esto se transforma en una tormenta que nunca acabará, por lo tanto este suceso llamado “ problema” no nos permite ver nuestro mundo a color, con esperanza, amor y confianza, sino mas bien en un tono gris y frío y nos perdemos las cosas simples de la vida, como es disfrutar cada momento, ya sea positivo o negativo.
Pero ahora, ¿Crees que exista alguna solución para tus problemas? Me gustaría responderte a esa pregunta con un rotundo Sí, porque efectivamente hay una solución, y si no lo conoces te lo nombraré: ¡Jesús!, y muchas veces nos hacemos el siguiente cuestionamiento ¿Qué tiene que ver Jesús en mis problemas?, Y tiene mucho que ver, ya que Él si está junto a ti en medio de tus problemas, porque es el que nos conoce tal cual somos, conoce completamente nuestro corazón, nuestros pensamientos, nuestro dolor… conoce nuestra carga, es por esto que Él vino por nosotros, porque vio el sufrimiento de tu corazón, vio tu lamento. Jesús nos ama tal cual como somos, aún en nuestras debilidades y fortalezas, su amor es tan inmenso e incomparable, que conocer este amor es lo más maravilloso que le puede para al ser humano.
Cuando vivimos dificultades, es cuando nos sentimos solos, abandonados e incluso nos quejamos y le reclamamos a Dios, pero es Él quien estuvo ahí contigo en aquel momento, te dio un abrazo, te sonrió, con su mano limpió tus lágrimas y te entrego su amor, y muchas veces no sentimos su presencia porque estamos cegados por el dolor, ese dolor que nos mata, corroe el alma y nos hace caer en la desesperanza, por eso Dios nos dice: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia” (Isaías 41.10)
Es importante destacar algo positivo de los problemas, está claro que cuando estés en ese momento no lo entenderás , pero todo tiene un propósito, un objetivo, un para qué en los caminos de Dios y este propósito es fortalecernos en nuestras debilidades, reconocer a tu Dios como tu TODO y buscar de Él en momentos de aflicción , de esa manera conoceremos al Dios que siempre quisimos conocer, que anhelábamos, pero nunca creíste encontrar, y cuando lo encuentres verás su grandeza y su misericordia. Recuerda que si Dios permite que pases por una dificultad, así mismo también la quitará de tu vida, son momentos de prueba, donde realmente se confirma la fe.
Dios nos invita a descansar en Él, a entregarle nuestras dificultades, como así lo dice en la siguiente palabra: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas, porque mi yugo es fácil y ligera mi carga.” (Mateo 11:28:30)
Una historia cuenta que un joven, ya no daba más con sus problemas, cansado, cayó de rodillas y le dijo a Dios que su cruz era muy pesada, el Señor le respondió: “Hijo mío, si no puedes llevar el peso de tu cruz, guárdala dentro de esa habitación. Después, abre esa otra puerta y escoge la cruz que tú quieras”. El joven hizo lo que el Señor le dijo, y al entrar vio muchas cruces, algunas tan grandes no las podía ver completamente, después vio una cruz pequeña apoyada en un extremo de la pared. Entonces el joven le dijo: “Señor”, susurró, “quisiera esa que está allá”. Y Él le respondió diciendo: “Hijo mío, esa es la cruz que acabas de dejar”. A veces creemos que Dios es tan injusto con nosotros, que nos ha olvidado, pero si miras a tu alrededor te darás cuenta, que hay personas sufriendo más que tú, que tienen una dificultad aún mayor.
Debemos aprender a depender de Dios, anhelarlo en nuestra vida con toda nuestra alma, que nuestra mirada se dirija a él y darle las gracias porque él nunca soltará tu mano, porque Dios es justo y fiel, y te quiere ver feliz.
La invitación está hecha, no veas las dificultades de la vida como problemas, sino como grandes oportunidades para crecer. “En ti mi Dios está mi confianza, ¿De qué temeré?, porque Jesús es el todopoderoso, el que venció en la cruz y resucitó para darme salvación”.
Escrito por Nicole Valdés 
Seamos Uno
julio 13th, 2011 § 1 comentario

Desde siempre hemos escuchado sobre la importancia de la unidad en la iglesia, específicamente en los cristianos que son la iglesia y el Cuerpo de Cristo. Resulta paradójico ver como muchas veces ocurre todo lo contrario, y cada día más personas se dividen principalmente por diferencias de opinión y asuntos personales, dejando de esta manera a un lado el verdadero propósito y deseo del corazón de Dios de que seamos uno.
Una de las últimas oraciones que Jesús hizo junto a sus discípulos, tuvo este tema como el centro de esa conversación entre Jesús y el Padre. Así lo detalla Juan 17 mencionándolo en varias ocasiones.
Ya no estoy en el mundo, pero ellos sí están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, guárdalos en tu nombre, el nombre que me has dado, para que sean uno, así como nosotros. (verso 11)
En este pasaje Jesús destaca la situación a la que ellos se iban a ver enfrentados; no serían tiempos fáciles luego de su crucifixión y partida y después de tres años y medio junto a ellos había llegado el momento de no volver a estar físicamente juntos, y los discípulos debían ser suficientemente fuertes y maduros para seguir adelante aún sin su maestro. Por esto Jesús le pide al Padre que los guarde de las cosas del mundo, de la tentación, de la murmuración, de la enemistad y las palabrerías del mundo, las contiendas y las divisiones del mundo, Él sabía que estarían expuestos a todas estas cosas y que ahora debían tomar decisiones importantes para mantenerse unidos.
Hasta el día de hoy esta oración está vigente para los hijos de Dios. Así como esos doce estaban expuestos a las cosas del mundo, nosotros también lo estamos, pero Dios nos guarda cada día si lo buscamos y nos mantenemos en su nombre, en la roca que es Cristo, que debe ser nuestro fundamento principal.
Jesús también dijo:
…para que todos sean uno. Como tú, oh Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. (verso 21 – Biblia de las Américas)
…yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfeccionados en unidad, para que el mundo sepa que tú me enviaste, y que los amaste tal como me has amado a mí. (verso 23)
Esto nos recuerda que nuestra meta diaria es SER COMO JESÚS, quien es uno solo con el Padre y de la misma manera si queremos imitarlo debemos ser uno solo en intimidad con Él y también uno solo con su cuerpo al cual pertenecemos; osea, nuestros hermanos, los jóvenes de tu red, los amigos de tu célula, tus pastores y líderes, los hermanos adultos de tu congregación, tu familia, etc. Donde encontremos a un hijo de Dios debemos aprender a ser uno solo con él.
Sin embargo, no es posible ser uno cuando existe murmuración, palabrerías, críticas, enojos, rencores, o cuando no hay voluntad para seguir unido al cuerpo de Cristo en un mismo propósito y visión. Si hay algo que debemos aprender es que nosotros debemos trabajar para ser uno solo, que debemos muchas veces renunciar a nuestros intereses personales para ir en pos de los intereses del Reino de Dios; que es necesario unirnos en la misma visión para ir hacia un mismo lugar, todos juntos como un cuerpo.
Para finalizar quisiera que veamos el cuerpo humano. Éste está compuesto de células vivas en su totalidad, algunas muy similares y otras muy distintas en su composición y función, pero a pesar de esto se mantienen todas unidas, comunicadas y trabajando a cada instante para mantener esa relación y darle vida al cuerpo, que a la vez está lleno de sangre, la cual recorre cada parte del cuerpo, no dejando ningún órgano aislado. La sangre transporta nutrientes a las células, y a la vez se lleva los desechos de éstas, su función es mantener el cuerpo vivo y limpio. Cuando esto no ocurre el cuerpo es afectado y una parte o su totalidad deja de funcionar. De la misma manera es el cuerpo de Cristo, a pesar de nuestras diferencias personales naturales, debemos trabajar unidos por un mismo propósito, y lo más importante recibiendo cada día la vida y la limpieza de la sangre de Jesús, que hará que seamos uno solo, y que nos mantengamos en un mismo propósito recibiendo lo que está en su corazón, en sus pensamientos, y en su mente cada día, esto es su visión y propósitos eternos para todos nosotros, el cuerpo de Cristo.
Lo más hermoso de todo esto es que el mundo creerá en Jesús, cuando lo vea a Él a través de nosotros, en nuestras actitudes, en nuestro amor manifestado en actos, en fidelidad, en unión, en el cuidar los unos de los otros, en la sinceridad y en todo el carácter ce Cristo. Esforcémonos por ser un solo cuerpo.
Dios te bendiga!

Escrito por Jonah Villagrán
¿Qué hace un justo en Sodoma?
julio 4th, 2011 § Dejar un comentario

Queremos compartir contigo este programa realizado por la Iglesia Su Presencia en Colombia. El Pastor Andrés Corson comparte esta palabra basada en la vida de Lot, quien poco a poco se fue apartando de Abraham (el amigo de Dios) hasta finalmente quedar envuelto en el pecado. ¿Qué hace un justo en Sodoma?, ¿Por qué un cristiano se aparta de la iglesia y de Dios?
Te invitamos a dedicar unos minutos para escuchar esta palabra que termina con una entrevista a un joven diseñador y su testimonio.
Dios no se ha olvidado de ti
julio 4th, 2011 § 3 comentarios

Hay ocasiones muy difíciles en la vida por las cuales todos pasamos, momentos de pruebas y dificultades, o momentos en los que sentimos que aquella pasión por la vida y por Dios se ha extinguido por una extraña razón. Como si simplemente alguien vino de algún lugar y cerró aquella fuente de donde antes solíamos beber y saciarnos. David llamó a estos momentos el “valle de la sombra y de muerte”, Jesús lo vivió en el desierto, o cuando clavado en la cruz exclamó “¡Padre por qué me has abandonado!” creyendo que estaba solo y que le había dado la espalda aquel que nunca antes lo había soltado.
No cabe duda que todos en algún momento nos hemos llegado a sentir de esta forma, son los momentos de crisis en los que podemos tomar dos actitudes; la primera suele ser el alejarnos de Dios, el olvidarnos de buscarlo y el comenzar a confiar en las cosas que si podemos ver, y que nos provocan un bienestar inmediato, pero que finalmente no logran llenar verdaderamente nuestro corazón. Y la otra actitud es la opuesta, también nos sentimos solos y en medio de una crisis, pero alzamos nuestros ojos hacia el cielo y clamamos a Dios, en ocasiones quizás preguntamos “Padre por qué me has abandonado”, pero también reconocemos nuestra debilidad y decimos sinceramente ”me siento solo, te necesito, no puedo con mis propias fuerzas”.
El apóstol Pablo escribió en la carta a los Filipenses en el capítulo 1 ver. 6:
Estoy convencido de esto:
El que comenzó tan buena obra en ustedes
la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús
No cabe duda que éste fué un hombre que vivió grandes pruebas, muchas dificultades, lo más probable es que lo haya pasado mas mal que todos nosotros juntos. Pero sin embargo, dice que está convencido que Dios no se ha olvidado de ninguno de ellos y lograría terminar la obra que un día comenzó.
Dios hoy te enseña que un padre jamás olvida a su hijo, aunque este se haya ido lejos, lo traerá de vuelta, aunque se haya equivocado le enseñará con amor, aunque esté en valle de sombra y de muerte Él estará a su lado. Y aunque esté clavado en una cruz cargando todo el pecado del mundo sintiéndose el hombre más solo sobre la tierra, en realidad Dios también estará ahí.
No importa en donde hoy te encuentres, o los momentos de crisis que hayas pasado, todo ha sido permitido por una razón y ahí, en medio de la crisis más fuerte de tu vida, Dios está presente diciéndote “YO NO ME HE OLVIDADO DE TI”.
Él comenzó una obra en ti, pero es necesario que estés convencido que Dios será fiel para terminarla, esto es lo que te hará permanecer a su lado y ser fiel a Él de igual manera.
No lo olvides jamás ¡Dios no se ha olvidado de ti!
Palabra entregada en Fiesta GP por Pr. Andrés Ovando
Redactada por Jonah Villagrán.
Retiro de mujeres “El Que Ama Mi Alma”
junio 25th, 2011 § Dejar un comentario
La palabra de Dios nos enseña que la Iglesia es la novia de Cristo, comprada a precio de sangre en la cruz en donde Él mismo entregó su vida para salvarla, sanarla, liberarla y para que ésta pueda ser levantada por Él. Pero también nos enseña que esa iglesia somos cada uno de nosotros, cada uno de sus hijos e hijas comprados por esa sangre de Jesús derramada en la cruz. Sin embargo, hoy muchos viven lejos de esta realidad porque realmente nunca han conocido de verdad a ese amado, a aquel que solamente por amor entregó por completo su vida por nosotros.
Tenemos muchísimas prioridades en la vida, muchas veces corremos de aquí para allá y ponemos nuestra atención en nuestros afanes, pero es tiempo de detenernos un momento, mirar al cielo y encontrarnos con el Amado de nuestra alma. Y de esto se trata el retiro que se llevará a cabo el Lunes 27 de Junio, en donde desde las 10 de la mañana todas las mujeres de ILAD y Red Generación Profética están invitadas a participar en un tiempo de encuentro con Jesús, un tiempo de restauración y de avivamiento para nuestras vidas.
No te lo puedes perder.
Valor inscripción $500 (Incluye desayuno y almuerzo).



