Los Talentos: ¿Qué son? ¿Por qué los tengo y cuántos hay? (Parte 1)

“Cualquiera puede ser cool, pero lo impresionante requiere práctica.”

La palabra talento tiene un doble significado, en primera instancia significaba una moneda griega utilizada en la antigüedad, en la época de Jesús un talento era también cierta cantidad de dinero y forma parte de una de las parábolas más conocidas de los evangelios. En Mateo 25:14-30 (Leer aquí) se presenta la parábola de los talentos, de donde se puede interpretar que el significado es inteligencia y aptitud para desarrollar cierta actividad, que también son las definiciones de la R.A.E.

Sabemos que todo lo que tenemos es entregado por Dios, lo mucho y lo poco proviene de él. Los talentos en definitiva, son todos entregados por Dios, él permite que cada uno de nosotros tenga ciertas habilidades para determinadas cosas en la vida. Estas habilidades influyen en nuestra personalidad y forma de interactuar con las personas y nuestro entorno.

TODOS tenemos talento para algo, pero ¿Qué influye en el desarrollo de mis talentos?

Se sabe que hay habilidades y talentos heredados y adquiridos, por lo tanto la herencia en primera instancia influye en los talentos que tendremos. No hablaremos de biología, pero científicamente está comprobado que heredamos características de nuestros padres, que a la vez ellos han heredado de sus padres, y así… como el color de pelo, los ojos, hasta cierta predisposición a desarrollar enfermedades y también habilidades tanto físicas como interpersonales o artísticas y ahí es donde entran los talentos. Hay niños que desde pequeños tienen habilidad para la pintura o a muy corta edad cantan hermoso, otros desarrollan mucha habilidad para los deportes, la danza, o tareas intelectuales.

Pero todas esas habilidades también son influidas por el ambiente en el que crecemos, ya que si existe estimulación para descubrir y desarrollar nuestros talentos, éstos alcanzarán el potencial que tienen y por lo tanto se manifestarán de mejor manera. Como esos niños que desde pequeños les estimulan un talento musical y luego cuando grandes son destacados músicos; o los ejemplos de tenistas, o gimnastas olímpicos que desde corta edad comenzaron a entrenar. Por lo tanto, un talento puede ser heredado pero en mayor parte el ambiente determinará qué pasará con ese potencial que cada uno de nosotros tiene.

Entonces, ¿Qué NO es un talento?

Un talento no es un don espiritual: Un talento es el resultado de genética y/o de entrenamiento, mientras que un don espiritual es un regalo de Dios un poco diferente, en que actúa el poder del Espíritu Santo. Por lo tanto los dones son sobrenaturales y son dados a los hijos de Dios para el desarrollo de su obra en la tierra.
Si bien, tanto los talentos como los dones espirituales deben ser usados para la gloria de Dios y para ayudar al desarrollo de otros, los dones espirituales están enfocados en estas tareas, mientras que los talentos pueden ser usados enteramente para propósitos no espirituales.

Un talento no es un ministerio: los talentos son potencial puro que se pueden convertir en  herramientas muy útiles para edificar a otros, ayudarles a encontrarse con Dios, o ser parte importante de un ministerio en particular, pero en sí mismos, no son un ministerio. No existe el ministerio de cantar, o de danzar, o de actuar o administrar, sino que son habilidades que sirven al desarrollo de los ministerios de cada quien, como lo son el pastorado o evangelismo, entre otros.

Finalmente los talentos son un complemento junto con los dones y ministerios para poder alcanzar nuestro propósito en la vida. Si bien su función es complementaria, no es la misma.

Tipos de talentos

Muchos jóvenes hoy en día, después de ver a grandes predicadores, grandes músicos o cantantes,  llegan a la conclusión de que ellos no poseen ningún talento, y que quizás Dios no les ha dado ninguna habilidad que ellos puedan poner al servicio de la iglesia.

Sienten que no destacan en nada, o que existen pocas cosas que se les den bien, y por ello creen que “no son talentosos”, palabras mal usadas en este sentido.

Sin embargo, existe una gran variedad de talentos, casi incontables que rodean todas las áreas de nuestra vida.


Algunos talentos pueden ser: 

ARTISTICOS: Aquellas creaciones efectuadas por el ser humano que expresan una mirada sensible respecto del mundo; las mismas pueden ser tanto reales como imaginarias. A través de diferentes recursos plásticos, sonoros o lingüísticos, con el arte, se podrán expresar sensaciones, percepciones, emociones, ideas, entre otras alternativas. Aquí entra la danza, la actuación, la música, la literatura, las artes plásticas y todo lo que conlleva al arte.

INTERPERSONALES: Tipos de comunicaciones, relaciones y vínculos que se establecen entre dos o más personas. Tienen facilidad para relacionarse con otros y para establecer vínculos de diverso tipo con sus pares. Aquí está la habilidad de trabajar en equipo, el liderazgo, el aconsejar, animar y escuchar a otros.

INTELECTUALES: Aquellos individuos que dedican una importante parte de su vida y de su actividad profesional al estudio y a la reflexión crítica de la realidad. Están ligadas todas las ciencias, matemáticas, sociales, naturales, teniendo en cuenta que cada una de ellas es distinta entre sí, y por lo tanto las personas que se dedican a ellas también lo son.

FISICOS: ¿Has visto a un gran deportista? Si eres bueno para correr, jugar a algún deporte específico,  hacer acrobacias, etc. entonces, estás en este grupo. Estos talentos combinados con el entrenamiento físico pueden desarrollar gran resistencia, coordinación, agilidad, flexibilidad, fuerza, velocidad y relajación.

No te desesperes si a lo mejor no vez en ti el talento que tanto deseaste, Dios puede usarte de la forma que menos pensaste y en el área que no imaginabas. En la universidad, en un equipo, en cualquier trabajo, con diferentes grupos de personas. Así es mi Dios, así es tu Dios grande en creatividad y en misericordia.

Y al leer la lista anterior ¿Qué tipo de talento crees que tienes tú?. Recuerda que de todo lo que tengas, aun si crees que es poco, si lo pones al servicio de Dios, él te multiplicará e irá dando más y más, al igual que la parábola de los talentos, en donde aquel que multiplicó los talentos que se le entregaron, también se le entregó más. Que al final Dios te pueda decir “En lo poco has sido fiel, en lo mucho te pondré“.

En la segunda parte del artículo podrás conocer los tres propósitos principales de los talentos en tu vida.
LEE AQUÍ: Los Talentos: ¿Para qué me sirven los talentos? (Parte 2)


Escrito por Damaris Canales y Jonatan Villagrán. jodamaris